Si te me acabas o te me pierdes.
¿A quién voy a amar,
a quién daré mi rostro,
a quién volcaré mi espíritu?
¿Quién dará un paso adelante
de mis ojos cuando escriba
y cuándo cante?
¿Quién visitará mis sueños
a través de las sienes
e irrumpirá en la noche?
¿Quién vendrá a provocarme,
quién lloverá mi cuerpo,
- sobre la epidermis-
quién volará conmigo,
quién dará su oído para
escucharme?
¿Dónde refugiaré mi corazón maldito,
ante quien compartiré mis desvaríos,
quién prenderá ávida mi aurora,
quién levantará mi sol?
¿Dónde podrán descansar mi cabeza
y mi humanidad palpitantes?
Estos son textos inéditos propios y otros ajenos conocidos, también hay algunas imágenes y señales que he hallado y construido; y que ahora deseo compartir entre-nos-otros (me gusta recibir tus comentarios). Es parte del ejercicio de exponer-me como la aprendiz que soy, de poder viajar entre los pliegues de mis trazos, navegando preguntas para seguir abierta a reinventarme, evolucionar-me, desatarme, alborotarme, quitarme el polvo, y más aún, desaprender atajos a la sombra.
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sábado, 10 de julio de 2010
NADIA
Siempre o casi siempre, se supone que debo andar buscando algo extraordinario.
Ser alguien en particular, arrastrar conmigo el tormentoso miedo a no ser nadie,
temerosa del vacio y de la nada. Queriendo llenar este vacío interno con todo o,
al menos, con cualquier alguien.
Imposible ser alguien, no ser es el elemento del que estoy hecha.
Yo lo he probado muchas veces y de múltiples formas, y nunca he triunfado
– incluso hasta las Paulas fracasan-.
No es posible ser alguien, porque eso no esta dentro de la naturaleza las cosas.
Sólo puedo ser nadie. Pero no hay nada de malo en ser nadie, al entender esto,
la infelicidad de mi búsqueda ha desaparecido y la dicha fluye como un torrente.
El infierno y la desdicha son el resultado del esfuerzo imposible e innatural.
El cielo no es más que ser natural. Soy nadie, he nacido como una nadie,
sin nombre, sin forma ni deseo. Y moriré como una nadie.
Mi nombre y mi forma sólo están en la superficie,
pero en lo profundo sólo soy un enorme espacio vacío.
Y esto es hermoso, porque si fuera alguien, sería limitada.
El cosmos y las diosas no pueden permitir que alguien se alguien:
si yo fuera alguien sería finita, ¡las diosas no permitirían eso!
Me han dado la libertad de elegir ser nadie, sin fin.
De pronto he dejado de intentar lo imposible,
de pronto he dejado de intentar elevarme
tirando los cordones de mis zapatos,
de pronto comprendí lo absurdo que era y
dejé de hacerlo.
Entonces la verdad se extendió por dentro de mí y
la calma, y la serenidad reemplazaron la angustia y
la pesadez del esfuerzo cotidiano de querer ser alguien.
Ser alguien en particular, arrastrar conmigo el tormentoso miedo a no ser nadie,
temerosa del vacio y de la nada. Queriendo llenar este vacío interno con todo o,
al menos, con cualquier alguien.
Imposible ser alguien, no ser es el elemento del que estoy hecha.
Yo lo he probado muchas veces y de múltiples formas, y nunca he triunfado
– incluso hasta las Paulas fracasan-.
No es posible ser alguien, porque eso no esta dentro de la naturaleza las cosas.
Sólo puedo ser nadie. Pero no hay nada de malo en ser nadie, al entender esto,
la infelicidad de mi búsqueda ha desaparecido y la dicha fluye como un torrente.
El infierno y la desdicha son el resultado del esfuerzo imposible e innatural.
El cielo no es más que ser natural. Soy nadie, he nacido como una nadie,
sin nombre, sin forma ni deseo. Y moriré como una nadie.
Mi nombre y mi forma sólo están en la superficie,
pero en lo profundo sólo soy un enorme espacio vacío.
Y esto es hermoso, porque si fuera alguien, sería limitada.
El cosmos y las diosas no pueden permitir que alguien se alguien:
si yo fuera alguien sería finita, ¡las diosas no permitirían eso!
Me han dado la libertad de elegir ser nadie, sin fin.
De pronto he dejado de intentar lo imposible,
de pronto he dejado de intentar elevarme
tirando los cordones de mis zapatos,
de pronto comprendí lo absurdo que era y
dejé de hacerlo.
Entonces la verdad se extendió por dentro de mí y
la calma, y la serenidad reemplazaron la angustia y
la pesadez del esfuerzo cotidiano de querer ser alguien.
CUADRITOS AZULES
En las mañanas el olor a la leche
recién hervida y derramada,
el barrendero que limpiaba la calle
de cuanta hoja se desprendía de los árboles y
el tintineo de las gaseosas en sus cajas
al ser descargadas para el tendero.
Nada pasaba desapercibido para mí,
que desde la sepultura, incluso oía
a los bebés pedir sus tetas,
a la mujer diaria lavar
los trastes de la cocina y también
a las ancianas, que antes de venir conmigo,
les gustaba secar sus manos en
delantales de cuadritos azules.
recién hervida y derramada,
el barrendero que limpiaba la calle
de cuanta hoja se desprendía de los árboles y
el tintineo de las gaseosas en sus cajas
al ser descargadas para el tendero.
Nada pasaba desapercibido para mí,
que desde la sepultura, incluso oía
a los bebés pedir sus tetas,
a la mujer diaria lavar
los trastes de la cocina y también
a las ancianas, que antes de venir conmigo,
les gustaba secar sus manos en
delantales de cuadritos azules.
MECIÉNDOSE
Cuando sonó el último disparo se quedó fría,
ahí sentada, más negra de lo acostumbrado.
Mirando todo con sus opacos ojos,
descubriendo el nuevo azul de
las paredes recién pintadas.
Por un momento su corazón
silenció los demás ruidos de la casa,
incluso los del viejo reloj de la cocina.
Sin embargo, ahí continuaba meciéndose,
aunque la tierra se le estuviera tragando la sangre.
Luego que se llevaron el cuerpo de la vieja cocinera,
continué jugando canicas entre los matorrales del solar.
Sabiendo que ya nunca más me dejarían jugar con la escopeta.
ahí sentada, más negra de lo acostumbrado.
Mirando todo con sus opacos ojos,
descubriendo el nuevo azul de
las paredes recién pintadas.
Por un momento su corazón
silenció los demás ruidos de la casa,
incluso los del viejo reloj de la cocina.
Sin embargo, ahí continuaba meciéndose,
aunque la tierra se le estuviera tragando la sangre.
Luego que se llevaron el cuerpo de la vieja cocinera,
continué jugando canicas entre los matorrales del solar.
Sabiendo que ya nunca más me dejarían jugar con la escopeta.
SIN TÍTULO (Infinitud)
Esta soledad anterior,
esta ausencia fracturada
hace milagro nuestra
súbita intimidad.
Somos dos desconocidos
el uno para el otro,
como lo somos todos,
pero hemos dejado caer
la barrera que nos distanciaba.
Te siento cercano, unidad completa.
Luego nos descubriremos,
perderemos parsimoniosamente
nuestro carácter novedoso
y el antagonismo, el desencanto,
ganará el aburrimiento mutuo.
Se hará cordura este encanto
caerá pieza por pieza
la inocencia y
se mostrará en matices
la finitud sin límites.
esta ausencia fracturada
hace milagro nuestra
súbita intimidad.
Somos dos desconocidos
el uno para el otro,
como lo somos todos,
pero hemos dejado caer
la barrera que nos distanciaba.
Te siento cercano, unidad completa.
Luego nos descubriremos,
perderemos parsimoniosamente
nuestro carácter novedoso
y el antagonismo, el desencanto,
ganará el aburrimiento mutuo.
Se hará cordura este encanto
caerá pieza por pieza
la inocencia y
se mostrará en matices
la finitud sin límites.
NO LES BASTARÁ
A ellos no les bastará
la sangre derramada
ni las manos mutiladas.
¿Cuántas veces y hasta cuándo?
No bastará que un hombre,
ni una mujer ni un niño,
o miles, nos regalen sus vidas.
No bastarán los gritos, tampoco
arrojarse o romperse.
No bastarán generaciones huérfanas,
ni la maldición y ruina tras ellos,
ni siquiera, el olor a sangre caliente.
la sangre derramada
ni las manos mutiladas.
¿Cuántas veces y hasta cuándo?
No bastará que un hombre,
ni una mujer ni un niño,
o miles, nos regalen sus vidas.
No bastarán los gritos, tampoco
arrojarse o romperse.
No bastarán generaciones huérfanas,
ni la maldición y ruina tras ellos,
ni siquiera, el olor a sangre caliente.
miércoles, 7 de julio de 2010
CASSIEL
Presiento que vendrás, al rato siento subir unas pisadas por las escaleras y
bajo la puerta veo como alguien interfiere la entrada de la luz, oigo que
eligen una llave de un gran manojo y la introducen en la cerradura.
Tu olor invade mi casa palmo a palmo y como está sumida en lo oscuro no
logro ver tu rostro, sólo sé que estás allí. Pregunto con tu nombre pero no
respondes, creo saber que estas bajo la detenida sombra del arco.
Continúo sin verte pero entras en la habitación y caminas respirando hacia mí.
Me inquieto un poco pues no has dicho nada, pero en el momento en
que pones tu mano sobre mis piernas te reconozco. Pregunto ¿cómo estás,
por qué este tu silencio? y me acallas con tus labios.
Sólo acojo, supongo que estás triste y te recibo en mi abrazo,
tu sombra escala mi piel, rodea mis rodillas, se enreda entre mis piernas,
se regodea en mi vientre, serpentea mis caderas y te nutro de mis senos.
Estamos donde queríamos estar y aún así, agitado, te separas, caminas hacia la ventana y la abres.
Veo como tomas formas que no terminan, escucho como un romper de huesos
en tu espalda, te moldeas, cambias, pero el contraluz sólo me deja sombras en la niebla.
Perpleja, admiro, giras y me miras, y agitando tus alas inicias tu vaporoso vuelo.
SIN TÍTULO (Amor)
A ti gimo para que estés a mi lado, tu amor.
Tu grandeza muestra mi pequeñez,
tus poderes mi empobrecimiento,
tu eternidad mi finitud y
tus habilidades mi torpeza.
Este gemido algún día será también grito.
Gritaré, suplicando que te necesito.
Pero en ti no espero resonancia,
en ti no hallaré eco,
porque sé que eres sordera cósmica,
tu eres el vacío perfecto.
Tu grandeza muestra mi pequeñez,
tus poderes mi empobrecimiento,
tu eternidad mi finitud y
tus habilidades mi torpeza.
Este gemido algún día será también grito.
Gritaré, suplicando que te necesito.
Pero en ti no espero resonancia,
en ti no hallaré eco,
porque sé que eres sordera cósmica,
tu eres el vacío perfecto.
SIN TÍTULO
Existen en mí ecos de voces
que provienen del pasado,
No sé si distantes o cercanas a
mi huella fresca sobre el barro.
Presiento que un día sólo fui sonido,
más que mi origen, mejor fue el sonido.
Existe ahora tan poco de eso…
que provienen del pasado,
No sé si distantes o cercanas a
mi huella fresca sobre el barro.
Presiento que un día sólo fui sonido,
más que mi origen, mejor fue el sonido.
Existe ahora tan poco de eso…
SIN TÍTULO
Busco e intento con amor, romper tu coraza.
Y me pregunto como otras lo han hecho:
¿Cómo domar “el animal del miedo”
que llevas dentro?
Y me pregunto como otras lo han hecho:
¿Cómo domar “el animal del miedo”
que llevas dentro?
SIN TÍTULO
Estoy aquí en mi tumba,
sembrando flores en mis costados.
- sólo para que cuando vengas a visitarme-
sus olores como mi aliento,
te colmen de mi presencia.
sembrando flores en mis costados.
- sólo para que cuando vengas a visitarme-
sus olores como mi aliento,
te colmen de mi presencia.
SIN TÍTULO (Ante ti)
A pesar de mi amor,
de amarte tanto,
te odio y te canto,
te vivo soñando
para no pensarte.
A pesar de mi amor,
mi sepultura,
y esta mezcla
de amor, pena
y ternura.
de amarte tanto,
te odio y te canto,
te vivo soñando
para no pensarte.
A pesar de mi amor,
mi sepultura,
y esta mezcla
de amor, pena
y ternura.
BUSCARME
Así se me va la vida:
Volando de abrazo en beso,
entre sensación e ideas,
descarriada como una
caracola en el asfalto.
En medio de una guerra de baja intensidad
camino entre derrumbados corazones,
almas sombrías de recuerdos y de lo que no será.
Se acumula el tiempo en las arrugas
y en las manchas de sol.
Se vienen encima preguntas de rutas
que mis pies no caminaron.
Pero regreso a senderos de prados
que son debajo lodo y piedra,
perdiendo el nombre,
mi luz y mi estatura.
Otras veces la voz,
el brillo, las imágenes amables,
o el norte, que es mi sur.
También pierdo el dulce canela,
el calor interno y el prisma equilibrado.
Pierdo el paso, la conexión o los brazos,
pierdo los ojos, los zapatos, pierdo el llanto.
Se va todo así como pasa la tarde,
perdiendo en el reloj su nombre.
Hay días más de los imaginados,
como hoy – desventurados-
en que debo salir a mirar las calles y
dejar que la noche me moje en un abrazo.
En que debo salir para buscarme.
Volando de abrazo en beso,
entre sensación e ideas,
descarriada como una
caracola en el asfalto.
En medio de una guerra de baja intensidad
camino entre derrumbados corazones,
almas sombrías de recuerdos y de lo que no será.
Se acumula el tiempo en las arrugas
y en las manchas de sol.
Se vienen encima preguntas de rutas
que mis pies no caminaron.
Pero regreso a senderos de prados
que son debajo lodo y piedra,
perdiendo el nombre,
mi luz y mi estatura.
Otras veces la voz,
el brillo, las imágenes amables,
o el norte, que es mi sur.
También pierdo el dulce canela,
el calor interno y el prisma equilibrado.
Pierdo el paso, la conexión o los brazos,
pierdo los ojos, los zapatos, pierdo el llanto.
Se va todo así como pasa la tarde,
perdiendo en el reloj su nombre.
Hay días más de los imaginados,
como hoy – desventurados-
en que debo salir a mirar las calles y
dejar que la noche me moje en un abrazo.
En que debo salir para buscarme.
PERDIDA
Revoloteo como una pájara perdida
entre ramas de silencios y de truenos,
en brazos del milagro por que vivo.
Voy de una rama al viento
y de cada pared,
cada techo, cada daño
en el vuelo aprendo.
He seguido los pasos lúgubres
del duelo y los pasos breves
de la niña invisible que he sido.
Creo haber elegido
y recorrido rutas
que se me han puesto,
y las canto, amarrando
a mi historia cada bálsamo
y cada piedra.
Yo he estado en cada
pequeño estrago
sobre las hojas muertas
y ganado los tres amores
que por mi han pasado.
Sigo ahora el camino
que mis pasos hallaron
sin saber hasta donde
mis pasos lo han querido.
Un corazón en camino
han dañado, mi corazón
con sangre han marcado,
y con sudor,
y lágrimas
y espantos.
entre ramas de silencios y de truenos,
en brazos del milagro por que vivo.
Voy de una rama al viento
y de cada pared,
cada techo, cada daño
en el vuelo aprendo.
He seguido los pasos lúgubres
del duelo y los pasos breves
de la niña invisible que he sido.
Creo haber elegido
y recorrido rutas
que se me han puesto,
y las canto, amarrando
a mi historia cada bálsamo
y cada piedra.
Yo he estado en cada
pequeño estrago
sobre las hojas muertas
y ganado los tres amores
que por mi han pasado.
Sigo ahora el camino
que mis pasos hallaron
sin saber hasta donde
mis pasos lo han querido.
Un corazón en camino
han dañado, mi corazón
con sangre han marcado,
y con sudor,
y lágrimas
y espantos.
SIN TÍTULO (Visita)
No abrí la ventana
-tuve miedo del viento-
y la dejé con las calles
y con la gente afuera.
Dejé la ventana sin tocar
porque en viento que silba
se acurruca en rincones
y se mete en las grietas,
horadando y abriendo
las nostalgias,
sangrando recuerdos
y trovando canciones.
Tuve miedo del viento,
que con su taladro fiel
perforara mi sombra,
y mis consignas,
y dejara cenizas
en el cuarto,
y cuarteara mis costras,
y secara mis lágrimas.
Tuve miedo que entrara
de improviso,
con su recuerdo vivo
y con su beso nuevo,
ya sabiendo que mis manos
y mis labios no vuelan,
conociendo que el dibujo
de tu cuerpo no me alcanza.
Tuve miedo de verme más sola,
de que mis venas escupieran sangre,
tuve miedo y quedé inmóvil
repartiendo el amor
contra la mañana y la noche
sin poder alcanzarte.
Hoy tampoco abrí la ventana.
-tuve miedo del viento-
y la dejé con las calles
y con la gente afuera.
Dejé la ventana sin tocar
porque en viento que silba
se acurruca en rincones
y se mete en las grietas,
horadando y abriendo
las nostalgias,
sangrando recuerdos
y trovando canciones.
Tuve miedo del viento,
que con su taladro fiel
perforara mi sombra,
y mis consignas,
y dejara cenizas
en el cuarto,
y cuarteara mis costras,
y secara mis lágrimas.
Tuve miedo que entrara
de improviso,
con su recuerdo vivo
y con su beso nuevo,
ya sabiendo que mis manos
y mis labios no vuelan,
conociendo que el dibujo
de tu cuerpo no me alcanza.
Tuve miedo de verme más sola,
de que mis venas escupieran sangre,
tuve miedo y quedé inmóvil
repartiendo el amor
contra la mañana y la noche
sin poder alcanzarte.
Hoy tampoco abrí la ventana.
SIN TÍTULO (Desc oncert)
El cielo llora por mí,
toma mi lugar,
mis palabras,
mis rítmicos movimientos
y se despeja sólo para dejarme
desnuda infantil.
Entonces se desvelan
mi infierno y mi paraíso
sin ti.
toma mi lugar,
mis palabras,
mis rítmicos movimientos
y se despeja sólo para dejarme
desnuda infantil.
Entonces se desvelan
mi infierno y mi paraíso
sin ti.
MEMORIA EN EL TIEMPO
Me fraguo en tu húmeda sombra,
y me sumerjo en tu universo.
Tatúo esa imagen con mi sangre
por cada poro de tu cuerpo.
Imagino como en tu piel
escribo – invento el amor
con mis propias manos.
¿Tú que vas hacer para
inventarlo sobre el mío?
y me sumerjo en tu universo.
Tatúo esa imagen con mi sangre
por cada poro de tu cuerpo.
Imagino como en tu piel
escribo – invento el amor
con mis propias manos.
¿Tú que vas hacer para
inventarlo sobre el mío?
SIN TÍTULO (Acurruco)
¿Cuándo me mojarás?
Quiero tenerte para épocas de invierno.
Sentirte para ir abierta al frío.
Cubrirte y salir así evaporando la lluvia
con el calor de nuestros cuerpos.
O también sola pero contigo.
Saberte para no anhelarte con cada
rayo que cae sobre la tierra.
Quiero ser como la brisa .
Que viene abriendo camino al sol y la lluvia.
Que se acomoda, pasa sobre tu piel,
estremece y se acurruca.
Quiero tenerte para épocas de invierno.
Sentirte para ir abierta al frío.
Cubrirte y salir así evaporando la lluvia
con el calor de nuestros cuerpos.
O también sola pero contigo.
Saberte para no anhelarte con cada
rayo que cae sobre la tierra.
Quiero ser como la brisa .
Que viene abriendo camino al sol y la lluvia.
Que se acomoda, pasa sobre tu piel,
estremece y se acurruca.
GRACIAS
Gracias por entregarte,
por estar a la mano,
por entregarnos la mejor
savia de tus tiempos.
Gracias por repetirte
una y otra vez,
como la lluvia,
e iniciar de nuevo.
Y repetirte, y gracias…
por estar a la mano,
por entregarnos la mejor
savia de tus tiempos.
Gracias por repetirte
una y otra vez,
como la lluvia,
e iniciar de nuevo.
Y repetirte, y gracias…
SIN TÍTULO (El Rocío)
Nacida de Titán y madre Gea.
Hermana del rey Helios y la Luna.
Llevada de la mano por Pegaso,
guía a su hermano por los días.
Al fenecer su hijo se desata su llanto
eternamente.
Por él es que la conozco.
Por él es que llegó a mí.
Es por el que presiento su llegada.
Y por el que la escucho caer gozosa
sobre los hombres,
inmortal y siempre joven,
total poseedora de la luz
entre sus manos.
De su vientre nacen el rocío,
el viento y las estrellas.
Eos en Roma y
diosa del Alba en Grecia.
Hermana del rey Helios y la Luna.
Llevada de la mano por Pegaso,
guía a su hermano por los días.
Al fenecer su hijo se desata su llanto
eternamente.
Por él es que la conozco.
Por él es que llegó a mí.
Es por el que presiento su llegada.
Y por el que la escucho caer gozosa
sobre los hombres,
inmortal y siempre joven,
total poseedora de la luz
entre sus manos.
De su vientre nacen el rocío,
el viento y las estrellas.
Eos en Roma y
diosa del Alba en Grecia.
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